Lección de economía

Hoy no puedo escribir. Ellos ya lo han hecho:
Ventimiglia
Wunderk
Yayo
Policronio
José Antonio Martínez-Abarca
Javier Orrico
Pedro Moya
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etc
Krugman, el Nobel con nombre de tableta energética de chocolate, estuvo con Zapatero en una conferencia sobre innovación y desarrollo. Le dijo a la cara lo que luego no plasma en sus libros. Zeta creo que asentía porque realmente escuchaba la Ser y no la traducción simultánea. Krugman, el Nobel con nombre de tableta energética de chocolate, es muy de el “Solemne” o el “Solemne” es muy de Krugman. El economista defiende las tesis keynesianas de incremento del gasto público para relanzar la economía, pero seguro que al prepararse la conferencia y comprobar que en España nos gastamos aquí con crisis o sin crisis lo que no está escrito, decidió olvidarse por un día de su teoría. Veía que los españoles, jodidos españoles, le tiraban abajo sus tesis en el minuto uno: -”Lo mejor para salir de la crisis es aumentar la intervención del Estado en la economía española”, o algo así que tendría preparado. -”¿Más?”, dirían por lo bajini los economistas liberales que se congregaran a su alrededor.
Son la nueva hornada de comunicadores vacíos, vacuos, que son capaces de adaptar su discurso dependiendo del foro que le escucha. No saben ni lo que dicen. En el caso de Krugman, el Nobel con nombre de tableta energética de chocolate, se puede llegar hasta la duda (por lo del Nobel o por lo de la tableta), pero con el “Solemne” se supone que hace tiempo la incertidumbre quedó suficientemente disipada.
ZP está realmente grogui y está llevando a España al desastre. Aunque esto último no sea muy original, no está de más recordarlo continuamente porque muchos todavía creen, todavía, que este sujeto será capaz de sacarnos de la crisis.

Parece que al fin van a empezar las obras del aparcamiento de San Esteban; las del parking de la Avenida de la Libertad marchan con muy buen ritmo. Al hotel de cinco estrellas de las Koplowitz en la zona de las Atalayas le dan la autorización para construir cinco plantas más, lo que va a convertir dicha zona en todo un referente de la nueva Murcia del siglo XXI, en una especie de la Defense parisina que tanto me empeñaba en visitar con mi hermana las dos veces que he tenido la suerte de acompañarla en sus estancias en la capital francesa. También he leído una semblanza de mi compañero de colegio, aunque de distinta promoción, Manuel Clavel en La Opinión, que es el arquitecto encargado del proyecto de reforma del edificio de Correos, una obra que a buen seguro no dejará a nadie indiferente (además es el responsable de las obras del parking de la avenida de la libertad antes mencionadas). Hace pocos días también leí que las obras del tranvía que unirá los centro comerciales de la zona norte y las universidades (así en plural, que para nuestra ciudad no es moco de pavo) con el centro de Murcia se encontraban ya adjudicadas. Pese a la crisis, Murcia sigue a su ritmo y se muestra imparable en el reto que se marcó hace unos pocos años de cambiar para bien su fabulosa fisonomía. Tan sólo queda que nosotros, los murcianos como individuos (ni instituciones, ni políticos, ni sociedades, ni Karabatics, a quienes siempre subrogamos todas nuestras responsabilidades), sepamos vender nuestros logros y nuestra capacidad de desarrollo.
No cumplimos todavía ni un tercio de este nefasto 2009 y ya alcanzamos los 3 millones y medio de desempleados. A este ritmo lo de los 4 millones lo conseguimos en verano. Mientras tanto, ZP juega a las damas esperando recomponer su tablero político tras el desastre de Galicia y la inesperada nueva situación que se puede dar en el País Vasco. Miguel Sebastian, Ministro de Industria, o eso dicen, sigue con sus bombillas en las oficinas de correos y con sus fracasados planes de rescate del sector del automóvil, que en cualquier pais civilizado le hubiera provocado un cese fulminante; Solbes sigue durmiendo, desde que accedió al gobierno; Corbacho creyendo que la fuga en el empleo es una simple rotura de una cañería de su pueblo; y el resto de ministros/as cuota…¿Existen?
Y con todo esto, las colas del paro se masifican y la situación no puede ser más deplorable. No es de extrañar que recuerde con lo que está cayendo estas imágenes del Crack del 29:
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