Bermejo se acomoda

El ministro Bermejo, el que ha amerizado por sus patines en esta tierra sin agua, se ha buscado piso artistocrático y/u oficial en Madrid. Es para que tomen buena nota los murcianos, ya que pretende, como Javier Clemente con la selección de fútbol de Irán, dirigir nuestros designios en el Congreso desde una humilde choza en el centro de Madrid. Qué tío. El orgullo rojo de la izquierda radical que nos gobierna, va a okupar la misma solución habitacional en la que pastó la no siempre valorada ministra Trujillo. Todo progre que se precie debe tener cierto gusto por la estética y la decoración, hacerla suya y proyectarla en cada rincón de su hábitat. No ha tenido más remedio que gastar 250.000 euros en la reforma de la misma tras el destrozo considerable que propinó a la humilde morada la ex-ministra ex-tremeña, que la dejó “en condiciones deficientes” (según nos cuenta El Mundo). Estos salvadores de los pobres saben hacer uso de su dinero de una manera muy particular, muy suya. Bermejo aporta, además, otro signo distintivo de los de su calaña: hundir y pisar, si hace falta para su divismo, hasta a sus correligionarios.

La crisis bursátil

Algunos dirán que coño hago hablando de la crisis bursátil cuando la bolsa, precisamente hoy jueves 24 de enero, ha subido casi un 7%. Lo hago para que nadie me acuse de ir a favor de corriente. He seguido esta semana con interés todos los movimientos del mundo financiero a pesar de no tener ni una sola acción que cotice en bolsa. Este sector me ha interesado desde que era bien pequeño y, aunque no esté pendiente todos los días de ella, me suelo informar bien cada vez que se pone cachonda, si se me permite la expresión. A parte de seguir los comentarios de los grandes analistas especializados, de traders (ojo al tipo de Societe al que acusan muchos del desplome gigantesco de esta semana) y de los más diversos gurús, me estoy guiando por el excelente trabajo del Instituto Juan de Mariana, que con Rallo a la cabeza, está explicando muchas de las cosas que están pasando. No perderse el informe sobre el oro mal vendido por Solbes & Cia. También es imprescindible su estudio sobre la crisis subprime para quién quiera entender mejor el momento económico real por el que atravesamos.