La globalización sigue siendo buena

Sigo insistiendo y otra vez enlazo el vídeo de Johan Norberg. La globalización y el desarrollo están reduciendo la probreza. Como se indica en la noticia de Libertaddigital: “…la pobreza es un problema que está remitiendo en el mundo. No en todo el planeta, eso sí. Sólo los países que han optado por el libre comercio y el capitalismo están arrancando a enormes masas de gentes de la pobreza. Los orillados de la globalización se quedan al margen de este círculo virtuoso. Lo que está mal repartido no es la riqueza, sino el capitalismo.”

Claro, que cuando ves la noticia publicada el pasado mes de septiembre, donde España ha perdido 16 puestos en el ránking mundial de libertad económica, se te acentúa el tembleque. La crisis la tenemos encima y no sólo en la construcción. El consumo se está reduciendo y si no me creen, atentos a los índices económicos de los próximos meses. Tengo la suerte o la desgracia de pertenecer a un sector industrial destinado básicamente al ocio, el que supuestamente antes da la cara en estas situaciones. El consumo, tras el verano, se ha parado. Me podrán argumentar que es algo sectorial o incluso de una incidencia geográfica limitada. Pero puedo apostar que no es así. También apuntarán a la globilidad de la crisis, argumento al que se acogerán los débiles y aquellos que quieran justisticar lo injustificable. Ante una economía tan intervenida, las decisiones gubernamentales son más importantes de lo que parecen. Al tiempo…

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¿Y las ideas?

Aquí en Murcia hay muy poca gente que se encargue de lo político. No es un tema que guste mucho a los directores de la prensa regional por el servilismo al que normalmente están sometidos por eso que llaman “lo fáctico”. Imperator hizo desde su bitácora un análisis perfecto de la perspectiva política interna del PP de Murcia para la próxima legislatura. Angel Montiel, que entiende de servilismo pero tiene la desvergüenza suficiente para escribir lo que le apetece cada día, también se desgañita en el desierto. Desgraciadamente, cuentan tan solo con el escaso interés de los implicados.

Si se preguntara al común de los mortales murcianos, desde los logsianos de dieciocho años hasta los pensionados de ochenta, te sabrían colocar, en un alarde de sapiencia política, incluso al bachiller Montilla, al gatuno Ibarretxe-Escabetxe y a Pepe-iño Blanco. Pero con la mirada perdida te responderían que no tienen ni la más remota idea de quiénes son Constantino (no) Sotoca (veo que mi humor sigue increscendo al igual que mi motivación por escribir lo hace a la inversa), ni Ballesta, ni Inmaculada García, ni Pedro Alberto Cruz (por mucho que se empeñe el muchacho); ni mucho menos Pedro Antonio Sánchez, al que todos señalan con el dedo como posible sucesor del presidente, siempre con el permiso de Antonio Gómez Fayren, claro está.

Y sí, lo han leído bien. Antes de vacaciones y por si lo corrían a gorrazos, lo designó Montiel como sucesor (bueno, ya me entienden). El niño mimado, el innombrable, Pedro Antonio Sánchez, de quién no sabemos ni de que pie cojea, pero que le cito para que vaya sonando. En Puerto Lumbreras supongo que sí suena, ya que ejerce allí como alcalde,  pero en el resto de la Región de Murcia les puedo asegurar que ni pajolera idea. Al parecer le están rodando. Esperemos que, entre que rueda y no rueda, no se nos despeñe pendiente abajo.

Dentro del partido de Ramón Luis, ante su retirada, se están dando de cuchilladas hasta en los trayectos cortos. Al parecer está Miguel Angel Cámara que no cabe en sí de gozo (es una forma de hablar). El y su corte servil no descansan de disparar cuchicheos contra el padre de la criatura que se acaba de casar. Y entre estas batallas fratricidas por el poder, las ideas quedan en un segundo plano. Es lo que realmente me importa, porque aquí de ideas andamos algo justos.

El poder por el poder. Ni un triste debate sincero que se proyecte al exterior. No sabemos (a lo mejor es que no me entero) si el de Puerto Lumbreras es más centrista que Cámara, si el uno está a la derecha del Padre o es el Padre quien está a la izquierda del hijo; si el diputado Fayren es el Espíritu Santo que nos traerá una pequeñas dosis de liberalismo a esta Región (y mira que pido poco) o si será otro intervencionista populista con ansias de postularse. Pero bueno, eso no importa. Tan solo se trata de la famosa batalla de las ideas que tanto hablan los intelectuales. Por eso debo darle la razón a aquellos que sostienen que visto un político murciano, vistos tos. No luchan ni siquiera por defender las supuestas políticas que tradicionalmente van implícitas en las siglas de un partido, sino tan solo por ver quien la tiene más larga.

Al menos, a nivel nacional (con perdón), sabemos que Gallardón es centrista-izquierdista (¿?) o prisáico mejor dicho; que Esperanza Aguirre intenta, de vez en cuando, aplicar sus ideas liberales; y que Rajoy es un pez que navega buscando a Nemo. Pero aquí, en Murcia, lamento decir que tan solo nos debemos conformar con intuir que intramuros se están pasando a cuchillo.

– Por cierto, ¿Saura qué opina de ésto?

– ¿Y ése quién es?

Estado heavy

A través de Yhandros me entero de la enésima patochada del “estado del bienestar”. Esta vez no ha sido en España, sino en el paraíso de cualquier socialdemócrata fetén que se precie: Suecia. Resulta que un fulano ha conseguido la invalidez por su adicción al heavey. Como lo leen. Escribe Yhandros:

Tras numerosas faltas al trabajo por asistir a más de 300 conciertos sólo en 2006, su jefe lo echó definitivamente. Tras 10 años ha conseguido que el estado por fin reconozca su incapacidad y que trabaje sólo a media jornada, siendo el subsidio de 400 euros un complemento por entender que no puede trabajar a jornada completa

La información también la he encontrado aquí o aquí

One blogpost for Burma

No ha habido mucha gente que en Planet Murcia haya secundado a Judas en su petición de alzar la voz para que la tiranía y el genocidio que se está produciendo en Birmania no pase tan desapercibido. Supongo que muy pronto irán saliendo. En Red Liberal ya lo han hecho algunos. Os pongo la iniciativa:

Bloggers de todo el mundo están preparando una acción para apoyar la revolución pacifica en Birmania. Queremos dar una señal de paz y mostrar nuestra simpatía con esta gente que está luchando contra su régimen cruel sin armas.Estamos planeando parar nuestros blogs el 4 de octubre para publicar un único artículo: Un banner rojo con las palabras: “Free Burma” o “Birmania libre!”.

Acción preferida: Elige una imagen de http://www.flickr.com/groups/479791@N25/pool/ o http://flickr.com/photos/tags/freeburma/ con las palabras “Free Burma” así podemos sincronizar nuestra voz global. No tenemos un imagen preferida porque no hemos encontrado un buen sistema para votar. Usa el tag “Free Burma” si puedes. Enlaza con Free-Burma.org, allí econtrarás una lista de participación, para particulares y redes sociales/boletines, información para tus lectores acerca de Burma y algunos otros enlaces.

Difunde el mensaje:
Para blogers, nuestro slogan es: “Un post para Burma”
Para propietarios de sitios web: “Un texto para Burma”
Para comentarios: “Un golpe de tecla para Burma”
Para Second Life: “One Prim for Burma”

Pon un enlance a este Wiki!

Aquí estamos coordinando ese día de acción de los blogers y webmasters. Los enlances en la parte alemana en este párrafo muestran como empezó esta idea.
Puedes estar actualizado con los cambios en el wiki usando el feed: http://freeburma.stots.de/feed.php

Los que le llamábamos Adolfo

Luis Herrero lo expone en la introducción y lo ha repetido cada vez que ha hablado de su libro. Dice que con la publicación de “Los que le llamábamos Adolfo” no ha pretendido en ningún momento ofrecernos una idea de la figura del primer presidente de la democracia desde un punto de vista político. Pero lo hace. Luis Herrero ha jugado siempre a un doble juego, aunque no sé si es consciente de ello. Abusa del adorno de la modestia, de la estulticia y del desconocimiento de las cosas y, aunque sobrevalore al personaje, creo que va mucho más allá. Nos ofrece la imagen humana de Adolfo Suárez a través de sus vivencias personales, de sus anécdotas, de la admiración que seguro que le profesaba, de sus encuentros y desencuentros (que también los ha habido), de la imagen paternal que en muchos momentos ha tenido de él ante el repentino fallecimiento de Fernando Herrero Tejedor, su padre. Quizá es lo que tan solo pretendía y estoy equivocado. Pero, como indicó Federico Jiménez Losantos en la presentación del libro: “las anécdotas son mucho más aclaradadoras del personaje político que la crónica del historiador profesional”.

Nos encontramos, ante todo, con un relato que nos ofrece la visión subjetiva y muy personal de alguien que ha convivido, sobre todo durante su juventud, con Adolfo Suárez. Pero el autor, atendiendo a ese juego antes mencionado, no se olvida de darnos las repuestas a algunos de los interrogantes que siempre ha rodeado al personaje, según su punto de vista. De ahí el revuelo y la pataleta injusta del hijo de Adolfo y de toda la horda progre, con el Rey a la cabeza, que no acepta que alguien desde su libertad pueda escribir lo que le plazca porque no entienden ni el concepto de libertad ni la lucha contra lo fáctico,  siempre que venga de alguien que no es de los suyos (que también fue expuesto por el director de La Mañana en el acto de presentación del libro).

El libro me lo he bebido en dos días, porque siempre le he tenido a Luis Herrero una admiración especial -y no me pregunten por qué-. Por eso, no he podido evitar prestar más atención a las vivencias personales del autor, que a las del supuesto protagonista. Ya estoy esperando impaciente su libro sobre Antonio Herrero, que al parecer aparecerá el próximo Mayo. Seguro que suscitará nuevas polémicas porque hay gente que la verdad o su verdad está por encima de muchas cosas. Viva la libertad.

LUIS HERRERO: LOS QUE LE LLAMABAMOS ADOLFO. Esfera de los libros. Madrid.

El taxi

Taxis en MurciaMe cuentan que en Murcia había galeras. Te recogían en la estación del Carmen y te dejaban en el centro o viceversa. También me dicen que hay una cosa a la que llaman taxi y hacen la misma función, pero en moderno. Sería interesante, aprovechando que hoy es el día sin coches (cuánta gilipollez), que el alcalde de Murcia, nuestro particular versión de Acebes por su parecida forma de elaborar sus circunloquios, incorpore a ese plan de movilidad que ha presentado, la posibilidad del uso del taxi. Aquí ni hay ni existen, es una entelequia. Si alguna vez ha visto alguno es porque lo tienen como elemento decorativo, como algo necesario para darle empaque a la ciudad. Estuve en Palma de Mallorca este verano unos cuatro días. Mil quinientas licencias, balbuceó el taxista a mi pregunta (hay veces que los topicos son ciertos). Creo que en Murcia no llegamos a trescientas. Me hablarán del turismo, pero en invierno también viven. ¿Qué le impide al alcalde Cámara a ampliar su número? ¿Chantaje? ¿Soborno? ¿Debilidad ante la presión? ¿Miedo a las movilizaciones? Alegan que en Murcia no hay cultura del taxi y que sobran. Quizá si su uso no fuera un acto elitista la gente se animaría a informarse de qué va eso. Problemas típicos de las regulaciones y de las tarifas impuestas. Aquí se pagan estudios, se traen profesionales de lo más renombrado, se hacen presentaciones llenas de glamour y todo ello muy bien pagado con paparajote incluido, por supuesto. Un ‘eso-no-se-toca’ debe ser la respuesta cada vez que alguno de ellos (porque supongo que lo habrá) ose a proponer el aumento de licencias o una pseudoliberalización del sector. ¿Es que nadie habla de ello?