Nos la jugamos todos.

Foto de la Opinión de Murcia
Foto de Israel Sánchez del diario La Opinión de Murcia.

 

Es lamentable, triste y desesperante. Cuando por fin comienzan las obras del soterramiento integral de la primera fase, desde la Senda de los Garres hasta la Estación del Carmen, algo por lo que tanto han luchado los vecinos del entorno de las vías y en las que se han comprometido las tres administraciones: local, regional y nacional; y cuando por fin la ciudad de Murcia accede a un proyecto que más quisieran muchas ciudades de España y que nos mete de lleno en el siglo XXI, llegan unos energúmenos, espoleados por personajes más preocupados por sus intereses políticos que por el desarrollo de la ciudad, destrozando los sueños de la mayoría de sus ciudadanos.

Si tan preocupados están por las próximas elecciones, que los dejen trabajar y comprobaremos todos si las promesas de ejecución que nos han hecho los actuales dirigentes del PP se van cumpliendo.

Si no fuera así que se les castigue duramente en los próximos comicios. Nos la jugamos todos. Y ellos también.

Anuncios

La izquierda que odia

ciudadanos-frontJOSÉ MARÍA RIQUELME  Cada día siento más simpatía por Mariano Rajoy. No por el presidente de Gobierno ausente e insensible por momentos hacia sus votantes naturales, ni por quien tan poco hace para que su partido supere esa imagen de inmovilismo ante la corrupción que carcome algunas de sus franquicias regionales. Siento simpatía por su personalidad melancólica, la del hombre que ha sido superado por las circunstancias, aunque capaz de liderar la reversión de la indigencia económica a la que estamos condenados cada vez que nos gobierna la izquierda. El mismo hombre que perdonó y no denunció (la conciencia y la Ley son cosas distintas, aunque la zanguanga Maestre y sus podemitas no lo sepan) a ese niñato intoxicado por la ´telecracia´ y la cultura del odio y futuro votante medio que le agredió en Pontevedra durante la última campaña electoral. Ni siquiera quiso que esto se utilizara contra el adversario político, lo que anticipa su bonhomía.

Al ciudadano Rajoy, Pontevedra debería tenerle como ejemplo de tolerancia y civismo. Sin embargo, el lunes 22 de febrero de 2016 el Pleno de ese Ayuntamiento le ha declarado ´persona non grata´ merced a una moción promovida por el PSOE gallego y por el Podemos local y apoyada por el Bloque Nacionalista Gallego. El motivo, la concesión por parte de la Demarcación de Costas del Estado de una prórroga de la concesión administrativa a la empresa Ence, la más importante en el término municipal, para que continúe su actividad industrial (fabricación de celulosa) junto a la ría, salvaguardando así cientos de empleos directos y otros miles indirectos, y con ello, el bienestar de los afectados por su cierre.

Y por supuesto que la actividad de la empresa puede ser sometida a consideración pública. Nadie es ajeno a la problemática ambiental que generan todas las empresas de carácter industrial. Sí, esas que hay que potenciar en detrimento de los servicios y la construcción. Pero lo que todavía no ha explicado el Consistorio pontevedrés es qué parámetros ambientales incumple la empresa a día de hoy. Ni de qué licencia o permiso carece. Es un paso más en la ideología del odio. Un pulso entre Administraciones resuelto con el intento de humillación pública al presidente del Gobierno en funciones. Si yo fuera Rajoy volvería a Pontevedra orgulloso de que esa rehala de ediles me distinguiera de esa forma. Ya se sabe que no ofende quien quiere sino quien puede. La rehala pontevedresa justifica el despropósito ´en nombre de la ciudadanía´, aunque sus efectos perjudiquen a una mayoría de ciudadanos.

Es el ejemplo que nos dan algunos de los que se han aupado al poder desde las últimas elecciones municipales y autonómicas. No sabemos qué problemas de los existentes han resuelto, pero sí aquellos nuevos que han creado, entre ellos, el de dividir y polarizar cada vez más a los españoles de toda clase y condición. Son los mismos ignorantes que llevan algunos años proclamando que quienes no piensan como ellos ´arderán como en el 36´. Por favor, que alguien les explique que aquello fue la causa de que otros como ellos tuvieran que salir corriendo en el 39. Y la mayoría no queremos eso. Otra vez no.

Van a por todas

ciudadanos-frontNICOLÁS GONZÁLVEZ GALLEGO Hasta donde yo tenía entendido, los Ayuntamientos eran la Administración más cercana al ciudadano, tal y como se repitió como un mantra en los años de bonanza económica en los que, con la excusa de la mal llamada segunda descentralización, los municipios vieron crecer sus presupuestos de forma exponencial para, supuestamente, dar los mejores servicios a sus habitantes. Lo que no sabíamos, ni tan siquiera aventurábamos en un momento de delirio, es que los ayuntamientos, especialmente aquellos autodenominados como ‘Ayuntamientos del cambio’, se convertirían en el epicentro de la descentralización ideológica, en la punta de lanza de la ingeniería social, en el estercolero intelectual de España.

La Colau, er’Kichi, Carmena y tantos otros, están deleitándonos con medidas que poco tienen que ver con esa supuesta emergencia social en la que vivía el país. Muchos de estos consistorios han vivido de la inercia de los gobiernos a los que han relevado y han puesto su atención en la adopción de medidas sectarias. Poco más puede esperarse de gobiernos formados por personas que en su experiencia vital atesoran cualidades de tal valía como asaltar una capilla, hacer chistes antisemitas, mearse en la Gran Vía de Murcia, o vivir de los ‘movimientos sociales’, que en muchos casos no son más que meros espasmos o estertores subvencionados, eso sí, por la casta.

Parece mentira que aún haya a quienes les sorprendan las cabalgatas tribales con los reyes magos enfundados en batas de guatiné, los títeres en los que se violan monjas y se ahorcan jueces o el Padre Nuestro en el que una tipa se dedica en el ayuntamiento de Barcelona a ‘santificar el coño’ y a clamar contra los ‘hijos de puta’. Yo pensaba que el feminismo y la igualdad se ocupaban de trabajar para lograr la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, no de acudir a actos institucionales a hacer performances puerilmente transgresoras, para quedar ante el público como una feminista conceptual al servicio del ‘prucés’ Yo no tengo problema en que cada cual cree, piense, escriba o interprete lo que le dé la gana, pero no bajo la tutela de una Administración que debe velar por garantizar que los fondos públicos no se utilizan para ofender deliberadamente a una parte de sus ciudadanos ni a promover unas posturas sobre otras, sean las que sean. Y eso nada tiene que ver con ser católico, judío, ortodoxo o ateo.

Los Ayuntamientos que, gracias al PSOE, ahora ocupan los de Podemos bajo sus distintas marcas blancas (Ahora, En Común, En Comandita, En Pandi Roja?) no tienen como propósito acabar con esa pobreza que, según ellos, nos situaba poco menos que al nivel de Somalia. No, el objetivo es bien distinto. Consiste en destruir el sistema actual y establecer otro, en el que por derecho propio ellos ocuparán siempre la cúspide para guiarnos y someternos a los demás, y en el que todo el que no sea como ellos será un ciudadano de segunda. Incluidos los socialistas, ojo, porque si a alguien están humillando con especial ahínco estas semanas es a ellos, que parecen estar encantados de que estos adanes de extrema izquierda los maltraten con tal de ser copartícipes del desastre que se nos viene encima. Pero ese es otro cantar.

Se trata, en definitiva, de anular a una parte de la ciudadanía, de ridiculizar sus creencias y valores, de sustituir incluso la educación que los padres eligen para sus hijos por la que determine el concejal okupa de turno. Porque quienes no pensamos como ellos, sencillamente, somos incultos, gañanes, fascistas retrógrados que no tenemos ni idea de nada porque no hemos echado los dientes en los templos de sapiencia occidentales que son las facultades de ciencia política (algún día, alguien tendrá que estudiar la contribución de esos departamentos universitarios a la idiocia y suicidio colectivos de España). Tampoco entendemos el progreso que supone estar financiados por narcoestados sudamericanos que están deseando desembarcar ideológica, y quién sabe si algo más, en nuestro gobierno.

No buscan la regeneración, buscan la revolución y la revancha. Buscan anular la existencia de media España, vaciar los espacios públicos de referencias a Muñoz Seca, Mihura o Calvo Sotelo y llenarlos con títeres filoterroristas o desfiles del año nuevo chino. Quieren ser ellos, y sólo ellos, los que decidan quién es demócrata y tiene derecho a opinar y expresarse y quiénes servimos únicamente para trabajar y pagar impuestos que sostengan sus delirios totalitarios y sus políticas asistencialistas que permitan mantener callado a ese lumpen, que diría Pablo Iglesias, en el que se apoyan. Y lo pueden conseguir, porque entre la derecha mortecina, entretenida en cavar su propia fosa, y la izquierda socialdemócrata, inmersa en una bipolaridad sin precedentes, el camino está despejado.

Van a por todas y, para nuestro mal, les puede salir bien.

#Debate1D entre cabezas de lista al Congreso de los Diputados por la Región de Murcia

11028711_10153714437393006_7031064252629426186_n“En Ciudadanos para el Progreso creemos por encima de todo en la importancia del individuo en la democracia. En ese sentido, la tradición liberal moderna ha insistido fervientemente en la necesidad de que los miembros de la sociedad conozcan, entiendan y razonen acerca de la decisión de la delegación de su soberanía en manos de los aspirantes a representantes públicos que se presentan a las elecciones.
Para contribuir a clarificar las ideas de los murcianos, desde nuestra asociación os invitamos al que será el mayor evento político de la campaña electoral de las elecciones generales de 2015: DEBATE DE LOS CABEZA DE LISTA DE LOS CUATRO PRINCIPALES CANDIDATOS AL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS POR LA REGIÓN DE MURCIA.
En un entorno único como es el salón de actos del Real Casino de Murcia y moderado por Ángel Montiel, mayor analista político de nuestra Comunidad y jefe de opinión de La Opinión de Murcia, os invitamos a disfrutar de un debate a cuatro con la presencia de:
Teodoro García (PP)
Pedro Saura (PSOE)
Miguel Garaulet (Ciudadanos)

José Antonio Sotomayor (UPyD)

Magdalena Martínez Bode (IU)
El debate se dividirá en cuatro bloques, tratando modelo de Estado y reforma constitucional, fiscalidad y economía, políticas sociales, y elecciones generales en clave regional.
El evento se celebrará el 1 de diciembre a las 20h, con entrada libre hasta completar aforo.
¡Os esperamos!”

Dar la cara

Lo que menos se le puede pedir a un candidato que se presenta por primera vez a unas elecciones es que se dé a conocer al electorado. Que dé la cara, vamos. Saber lo que piensa, sus ideas, sus maneras y su capacidad para defender lo que sería capaz de hacer si resultara elegido. Es lo mínimo exigible. Lo contrario es un fraude. Parapetarse detrás de unas siglas y no mostrarse demuestra la poca confianza que se puede llegar a tener en las habilidades políticas de uno mismo. Y más siendo unas elecciones municipales. He tenido la oportunidad de saber quién es el candidato de Ciudadanos al Ayuntamiento de Murcia gracias a los carteles que ya han inundado las calles de nuestra ciudad (para que luego digan que no sirven para nada). Hoy. Sin embargo muchos de sus compañeros de partido llevan más de un mes trabajando en  otros municipios dando la cara, sin miedo a presentarse a sus vecinos, realizando vídeos con la totalidad de los miembros que componen sus candidaturas y mostrando desde el segundo uno el eslogan de su partido (en el vídeo de presentación del candidato autonómico no aparece hasta el final del mismo, por cierto). Aquí él ni eso, que yo sepa. Así lo demuestra su cuenta de Twitter que a estas horas y según su portada no se presenta como candidato a nada.

mariogomezfigal

¿Qué esconde? ¿Por qué se esconde? Luego se me quejan los hooligans de Albert Rivera de que ataco a Ciudadanos, pero es que es inconcebible. Lo que conseguirían con un candidato presentable nunca lo vamos a saber, pero creo sinceramente que muchos más de los que van a recibir. ¿De verdad son ellos los que defienden los principios de transparencia y de regeneración de los que hace gala Ciudadanos? En fin.

Cercanía

Sociólogos, especialistas en comunicación y demás gurús de la política, han aconsejado a la mayoría de los candidatos que en esta campaña se muestren cercanos con los ciudadanos. Está de moda. Para ellos un político ya no es político si no muestran cercanía. Pero a mí, como voy siempre a contracorriente, me da como repelús.

Con la intromisión de la política que padecemos en nuestras vidas, sólo falta ahora que quieran meterse en nuestra cama. Y mire, no. Cercanías las justas. Usted allí y yo aquí, que bastante tengo con cumplir con el despropósito de normas y leyes que se han sacado de la manga para controlar nuestro quehacer diario y para pagar lo que me exigen cada día, que es una barbaridad, por cierto. Yo no quiero que escuchen mis problemas, quiero que no me los creen.

En un país desarrollado normal la política diaria no es tan importante como aquí en España. No ocupa el prime-time de las televisiones y no sufren tanto debate apasionado de sobremesa, simplemente, porque los ciudadanos no han permitido que les regulen tanto la vida. Por el contrario aquí los asesores venga a incitarles a que sean cercanos, a que sean próximos, a que se vistan como lo harían cuando disfrutan de la familia. Y claro, todo exceso es malo. Por esa manía de la familiaridad en el único debate que se ha celebrado en Murcia aparecieron todos los candidatos sin corbata e incluso uno de ellos con los zapatos rotos. Se ha perdido el respeto, en efecto, de nosotros a ellos, pero también de ellos a nosotros. Y encima quieren aparecérsenos hasta cuando nos cepillamos los dientes. Aire. Controlen nuestras vidas pero lejos y con cierto decoro, por favor. En fin.

A flor de piel

Últimamente resulta muy difícil escribir algo a favor o en contra de un candidato o de unas siglas políticas sin que al minuto siguiente seas etiquetado.

Se creen las nuevas hordas de ‘followers’ (que ya no afiliados de partidos políticos) que todos somos de su condición y les debe sorprender encontrarse con alguien con cierta independencia. Y este año con mayor motivo, pues tengo la sensación de estar en una campaña electoral continua.

Los votos están a flor de piel y los nervios a las puertas de las urnas. Y en este estado esquizofrénico se ha llegado hasta tal extremo que incluso ahora dichos partidarios no se enfrentan contra sus adversarios naturales, sino contra ellos mismos. Sobre todo ahora que asistimos a la irrupción de nuevos partidos, aún crudos, como a medio cocer, que están oliendo poder demasiado pronto.

Algunos son muy osados, incluso con tendencias suicidas a largo plazo, prefiriendo quedar antes como unos interesados en la poltrona y el sueldo fácil que mantener lo que han defendido con uñas y tweets hasta cinco minutos antes. Más vale posible escaño en mano que prestigio volando. Y no lo digo sólo por los que han quedado, que también, sino por los que se han ido dando un portazo formando un nuevo partido político.

Desde aquí simplemente les recuerdo que hay vida política más allá de mayo y que no deberían dejarse todo su reputación a las primeras de un supuesto cambio del mapa político. Supongo que ellos lo tendrán todo calculado. En fin.

(También se puede leer en el Blog Murcia Liberal de La Opinión de Murcia)